LOS RODRÍGUEZ LÓPEZ y las casas de la Higuerita


LAS CASAS DE LA HIGUERITA (LA CUESTA-TENERIFE)

Don Álvaro, Conrado e Imeldo Rodríguez López, heredaron el negocio familiar y decidieron irse a vivir juntos a La Higuerita, en La Cuesta, Tenerife.

Con 26 hectáreas de extensión, la Finca de la Higuerita fue adquirida por la familia Rodríguez López y en ella edificaron, a principios de los años 30, su residencia tres de los diez hermanos, entre los que se encontraba; D. Álvaro, que ocupó la casa grande; Imeldo y Conrado, que ocuparon las otras dos que dan hacía la Avenida de Los Menceyes.

                                     Resultado de imagen de calle la marina, alvaro rodriguez lopez

Don Álvaro nunca se casó y vivía solo en la mansión de tres plantas. Su casa era la única que tenía piscina.

La finca contaba con dos edificaciones aisladas y cuatro construcciones auxiliares y de servicios, como cuadra, garaje y gallinero. 


Las casas se encontraban aisladas y rodeadas de espléndidos jardines; el acceso estaba custodiado por la casa del guarda y una vez atravesada la verja, un camino privado se adentraba en la propiedad comunicando cada una de las viviendas. Fueron construidas con amplitud y los mejores materiales, trasladados a la isla por los barcos de la empresa familiar.

El diseño, de estilo ecléctico, corresponde a la época neotradicionalista e inspirado en el estilo montañés, típico de las construcciones tradicionales de la cornisa cantábrica.  El proyecto forma un conjunto singular y su diseño ha sido erróneamente atribuido al arquitecto tinerfeño, José Enrique Marrero Regalado (1897-1956), tal vez por su vinculación posterior con la familia Rodríguez López para los que proyectó el edificio en la Calle de La Marina como sede de la naviera frutera. 

Pero las construcciones de La Higuerita son algo anteriores a la llegada de Marrero Regalado a Tenerife y fueron en realidad proyectadas por Pelayo López y Martín Romero (1887-1972), arquitecto palmero que trabajó en Tenerife en la década de los treinta y autor de obras conocidas que enmarcamos dentro de la corriente regionalista del momento.

Desde el portón, encargado a artesanos sevillanos, la madera de caoba de puertas y ventanas, hasta la decoración interior, despertaban la admiración con piezas llegadas de grandes ciudades a bordo de sus barcos. De hecho, fueron los primeros de la isla en tener televisor.


Cuando en La Cuesta todavía las huertas llegaban hasta el hospital, la residencia de los Rodríguez López se alzó como un bastión del refinamiento.



Los hermanos acudían a muchos actos sociales, pero en raras ocasiones se organizaron grandes fiestas en la finca de “Los Gallos”, como los llamaban, dicen que, tal vez, por el logotipo dorado que tenía sobre el radiador del deportivo de uno de los hermanos, D. Heliodoro.

En los años 50, la familia vendió una de las casas que da hacia la Avda. de Los Menceyes a Antonio Carballo. La única que está bien conservada.  Allí nacieron el famoso letrado Antonio Carballo Cotanda y su hermano José María Carballo Cotanda, que durante la infancia se convirtieron en amigos inseparables de sus vecinos.


Según Conrado Rodríguez-López Braun, sobrino de D. Álvaro, en La Higuerita habitaba su familia asistida por un batallón de empleados de servicio que sacaban brillo a diario a cada rincón, conducían sus coches importados, vigilaban el acceso y preparaban sus alimentos. Lo hacían en cocinas que funcionaban con bombonas cuando todas las demás del barrio todavía usaban leña o petróleo.

Cuando se fueron de La Higuerita, en la casa de D. Álvaro se instaló la sociedad recreativa Hogar Gomero. Por distintos motivos, el negocio no funcionó como se esperaba y CajaCanarias terminó quedándose con la propiedad.

En 1988, la Universidad de La Laguna compró la finca de La Higuerita de 35.469,62 m² con la intención de trasladar a ella el nuevo rectorado. Su recuperación parecía asegurada como edificio representativo de nuestra Universidad, un edificio histórico y a la vez muy cerca del nuevo Campus de Guajara.

Las edificaciones de la finca no están consideradas Bien de Interés Cultural (BIC), pero, según aparece reflejado en La Opinión de Tenerife (12/05/2013), el Hogar Gomero “está incluido dentro del catálogo de bienes de interés patrimonial del Ayuntamiento de Laguna por “la riqueza arquitectónica que aporta al entorno”Las obras suponen una inversión del Cabildo de 1,1 millones de euros y consisten en la rehabilitación de la vivienda del Hogar Gomero para la ubicación de las oficinas del PCTT 



Este emblemático espacio del pueblo de La Higuerita, albergará el futuro Parque Científico y Tecnológico y parque urbano lagunero tal y como se acordó para su construcción en febrero de 2014 tras su cesión por parte de la Universidad de La Laguna (ULL), la propietaria, al Cabildo Insular de Tenerife


En el mes de julio del 2016 el Cabildo inició la construcción del nuevo enclave del Parque Científico y Tecnológico de Tenerife (PCTT). Esta infraestructura incluye un parque urbano anexo y dos edificios que servirán de sede para la ejecución de proyectos de investigación, desarrollo tecnológico e innovación, vinculados especialmente a la nanociencia, la sostenibilidad y la astrofísica.

















Comentarios

  1. Muchas gracias por este artículo. Hacía mucho tiempo que quería conocer algo más de estas construcciones ...

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  2. Qué información tan interesante! Y difícil de conseguir, porque no he leído nada parecido en ningún lado. Cuando cuentas que Imeldo y Conrado vivieron en las otras dos casas que dan hacia la avenida de Los Menceyes, me imagino que te refieres a las dos casas que están pintadas de azul. Luego los Carballo vivieron en una de las casas que dan a dicha avenida. Mi pregunta es ¿quién vivía en la casa de estilo victoriano que está entre las casas azules (la que parece una mansión encantada, que tiene peligro de derrumbamiento)? ¿Fue esa casa también proyectada por Pelayo López y Martín Romero? ¿En qué año? Es que no encuentro nada al respecto.
    Muchísimas gracias!

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  3. Buenos dias:quiero destacar, que yo personalmente, estuve trabajando como vigilante de seguridad, cuando pertenecía a
    la universidad de la laguna, y puedo decir que el decorado interior de los edificios, era imprecionante, a la par que exquisito, con griferias bañadas en oro, maderas nobles, vidrieras con grabados imprecionante, y muchas cosas más, que sería largo el detallar,lamentablemente todo eso fue espoliado y destrosa do, sin pudor alguno, en esa época no disponía de los medios tecnológicos de los que disponemos hoy en día, para poder dar fe de todo lo que anteriormente he comentado, y que ustedes pudiesen ver la vellesa de esos edificios en todo su esprendor. Un cordial saludo.

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  4. Me crié en el hogar gomero, y fueron los años más felices de mi vida, añoro ese lugar y me llevaré conmigo todo lo feliz que fui allí, tengo muchísima nostalgia y es inolvidable en mi vida, volvería a nacer para poder vivir lo que viví allí, gracias hogar gomero❤️😢

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  5. Limpiamos la piscina y nos bañamos en ella y muchísimas cosas más, las casas impresionantes, grifería bañada en oro, brutal mi vida en ese lugar de cuento, siempre en mi corazon

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